Con el transcurrir de los ciclos el suelo se viene empobreciendo más

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Leonel Rodríguez, un ingeniero agrónomo con más de 30 años de experiencia en nutrición vegetal, teme que a los suelos que utilizan en Nicaragua para la siembra de maní les pase lo mismo que a los que cultivaban algodón, décadas atrás. Como producto del monocultivo esos suelos colapsaron, explicó.

Rodríguez brindó esta entrevista a El Nuevo Diario antes de su exposición, frente a unos 120 productores de maní, durante el Foro de Maní que llevó a cabo recientemente la empresa Rappaccioli McGregor S.A. (Ramac), en Montelimar.

¿Cuál es la situación actual de los suelos maniceros?
Por naturaleza, los suelos maniceros en Occidente (León y Chinandega) tienen una textura bien arenosa. Eso significa que tienen poca capacidad para retener agua.

Ahora bien, el año pasado resultó uno de los fenómenos totalmente atípico en términos climáticos, una sequía fuera de lo común, que al encontrarnos con suelos arenosos, con poca materia orgánica y con pocos nutrientes, pero sobre todo poca materia orgánica, el resultado es que la planta no tiene la capacidad suficiente para poder extraer los nutrientes mínimos que necesita. La fertilidad de los suelos funciona en húmedo. Es decir que estamos identificando que el problema número uno, lo dicen los laboratorios y lo confirman en la práctica los productores, es falta de agua.

Ramac ha tomado la iniciativa de hacer este tipo de foro (Foro del Maní), en el que se puede intercambiar impresiones y tomar decisiones y planes estratégicos que permitan aumentar la capacidad de retención de humedad en los suelos. Estamos hablando de rotación de cultivos, incorporación de materia orgánica, enmiendas de suelo, etcétera, que les permita a las plantas una nutrición correcta.

Se dice mucho que el maní es uno de los cultivos más dañinos para el suelo, ¿cuál es su opinión?
El maní en sí no lo es. Pero el monocultivo, digamos repetitivo en todos los ciclos, sin hacer rotaciones con otros cultivos diferentes, sí lo es. Recuerden el algodón. También era un monocultivo y ¿qué sucedió con el algodón? Produjo una explosión de plagas, que se hizo totalmente incontrolable y después las aplicaciones de pesticidas llegaron a contaminar los acuíferos y los suelos de León y Chinandega.

El maní no lo es como cultivo, pero sí como monocultivo. El problema es que si se quiere rotar, ya sea con sorgo o alguna leguminosa de cobertura, u otro cultivo que sea diferente, eso implica costos para el productor, que no considera como inversión, sino como un gasto. Pero de no hacerlo, nos puede dar la sorpresa el suelo. Puede colapsar, igual que el algodón.

¿Cuánto tiempo toma el suelo en renovarse?
Va a depender del tipo de manejo que se le dé. Por ejemplo, incorporaciones de materias orgánicas, como compost, abonos orgánicos, etcétera; rotaciones de cultivos, como sorgo… Si usted incorpora materia orgánica, proveniente de un rastrojo de maíz o sorgo, en el suelo, llevará un tiempo para que las bacterias y hongos benéficos del suelo puedan descomponer esa materia orgánica. Es un tiempo mayor al de aplicar abono orgánico, pero el abono orgánico (ya preparado) tiene mayores costos.

Aparte de esas dos prácticas que se pueden hacer, hay que dejar de hacer las prácticas más nocivas que se hacen en el maní. Imagínese lo que sucede. Después de la cosecha, toda la biomasa del cacahuate es exportada de la parcela y el rastrojo también es empacado para darle de comer al ganado. Detrás de la cosecha van las personas empobrecidas a recoger los residuos que quedan en el suelo. Y por último, le echan el ganado (al terreno). ¿Qué le dejan al suelo de materia orgánica? Prácticamente nada o muy poco, por decirlo así.

Con el transcurrir de los ciclos, el suelo se viene empobreciendo más y más. Se viene haciendo menos fértil, más arenoso, con menos capacidad de retención de agua, porque tiene poca materia orgánica y por lo tanto también tiene menos nutrientes.

¿Usted presentará (durante el Foro del Maní) algún argumento para convencer a los productores sobre la rentabilidad de trabajar con los suelos de la manera correcta?
Argumentos económicos no, pero argumentos técnicos sí. Es más, voy a buscar cómo articular el enfoque de los expositores que me precedieron para hacerlo de manera que se englobe desde el punto de vista de los recursos naturales: bosques, agua, animales y suelos.

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Ing. Leonel Rodriguez, asesor técnico en nutrición vegetal, suelos y agua de RAMAC.

Ahora bien, sí podemos decirles que dejen de seguir haciendo las prácticas que no le devuelven al maní parte de la materia orgánica que es de la misma cosecha. Ese enfoque económico lo tienen que hacer los mismos productores. Es cuestión de pesos y centavos. ¿Qué es más rentable, vender una paca de rastrojo de maní para dárselo al ganado o incorporárselo al suelo para que en uno, dos o tres ciclos por lo menos se vaya estabilizando la fertilidad y capacidad de retención de agua que le hemos quitado con las prácticas indeseables?
Como ya hay algunos productores que sí están viendo las ventajas de incorporar los rastrojos al suelo, sirve como un incentivo o ejemplo para que el resto de productores comiencen a hacerlo.

El asesor

Leonel Rodríguez, Ingeniero agrónomo.

Leonel Rodríguez, un ingeniero agrónomo con más de 30 años de experiencia, es asesor técnico en nutrición vegetal, suelos y agua de Rappaccioli McGregor S.A. (Ramac).

Fuente: El Nuevo Diario

http://www.elnuevodiario.com.ni/

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